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Tras los ojos de… Better Things en HBO

Actualizado: 2 may 2020


Pamela Adlon, actriz que protagoniza y dirige esta serie, nos traslada a la vida de Sam Fox, basada en su propia vida real. Sam es una mujer actriz a punto de llegar a los 50 que recibe la mayor parte de ingresos de su fama en un TV show cuando era todavía una niña. Divorciada, con su madre viviendo en frente de su casa, y con tres hijas en pleno crecimiento, nos adentramos en su vida cotidiana a través del humor.


Muchas veces el humor nos traslada directamente a la idea de la típica sitcom americana. Pero esta serie no tiene nada que ver con las sitcom, utiliza los gags para amenizar las dificultades por las que pasa la familia Fox.


A continuación os voy a comentar los temas que trata la serie sin hacer spoiler. Aunque os advierto que os puede romper algunos momentos sorpresa, así que si ya sabéis que queréis verla, os recomiendo que paréis de leer aquí para que os fascine tanto como a mí. Si necesitáis otro empujón para animaros a verla, seguid leyendo por favor!


Imagen de Filmaffinity


Las peripecias de las mujeres actrices de mediana edad

Sam tiene la suerte de obtener unos ingresos fijos por la popularidad del show que hizo en televisión cuando era una niña. Aun así esto no basta para sobrevivir, sobretodo teniendo a tres hijas y una madre que cuidar. En la serie podemos ver como los papeles para las mujeres de entre los 35 y los 55 se reducen a pocas actrices que ya tienen fama, y como a las productoras les interesa más tener a una actriz dentro de los cánones de belleza para atrapar a la audiencia, que contratar a la actriz que los creadores tienen en mente porque les encaja con su personaje.


La madre soltera

Aunque la situación laboral de Sam no es la más ideal, se ha resignado a coger cualquier papel que le dé dinero. Ha dejado de ver la interpretación como vocación, a verla como lo que sabe hacer, como un trabajo cualquiera que necesita para tener dinero y mantener a su familia. Y es que lo que le hace más feliz a Sam son sus hijas. Directa o indirectamente vemos como renuncia o se le escapan grandes oportunidades porque su prioridad son sus hijas. Personalmente, me da la sensación que nos quiere hacer entender que Sam tomó la decisión de ser madre hace tiempo, y supo que la llevaría a renunciar importantes papeles de más joven, y en consecuencia a la situación que está ahora con poco trabajo, y vive con ello.


A mucha gente le gusta la idea de ser famosa, o sueña con haber tenido padres famosos, pero Adlon nos muestra la otra cara de la moneda: a sus hijas les da igual quién haya sido su madre, es su madre y punto. Lo que ellas buscan es que las complazca como hacen las madres, y no son conscientes de los esfuerzos que requiere dárselo todo a tres hijas. Además, a lo largo de la serie vemos una evolución de éstas sobre la opinión de la figura del padre. Al principio culpan a Sam de que su padre no esté presente en sus vidas, pero las espectadoras podemos ver como la madre las está protegiendo para que no les duela la verdad.


Su grupo de amigas pasa por una fase de dudas sobre divorciarse o no, y muestra varios tipos de personas: la que está segura de ello, la que todavía espera que su marido vuelva, pero como dicen ellas, divorciada o no divorciada “every mother is a single mother”, mostrando la carga familiar –a parte de la laboral– que llevan las mujeres todavía en pleno siglo XXI.


La adolescencia

Sam tiene tres hijas, Max de unos 17 años, Frankie de unos 13 y Duke de unos 10 aproximadamente. La serie va avanzando –tiene 4 temporadas– y las niñas van creciendo. A mi parecer se muestran tres generaciones o tres tipos de adolescentes a raíz de cada hija. Max representa la adolescencia clásica representada en la televisión, siempre pendiente del móvil, preocupada por temas superficiales, y con el drama de no haber sido una gran estudiante y encontrarse con pocas posibilidades de prosperar en la universidad. Frankie representa la generación de ahora, más abierta con el col·lectivo LGTBIQ+, preocupada por la sociedad, el mundo y el ecologismo, y la rompe-esquemas y estereotipos. Y Duke representa la generación del postureo, de las niñas preadolescentes que ya se quieren sentir mayores y adultas, y dicen y hacen cosas sin entender bien sus consecuencias.

Y no hace falta comentar que los momentos entre hermanas son brutales, graciosísimos y dramáticos. Duke es la mimada de Sam, Frankie tiene celos de ella porque reciben lo mismo aunque Fankie sea mayor, y Max va a su bola y actúa de adolescente rebelde todo el día. Pero en el fondo se quieren y cuidan la una de la otra.


La gente mayor y la demencia

Phil, la madre de Sam, es una mujer inglesa que vive sola y con principios de demencia y de síndrome de diógenes. Sam siempre ha tenido una relación difícil con su madre, y ahora se siente con el deber de cuidar de ella –su hermano trabaja y tiene una familia lejos de ellas y sin preocuparse por su madre–. Viven en la misma calle y las irrumpciones de Phil en la casa son espectaculares.

Las relaciones románticas

A Sam se le da fatal el amor. Desde su divorcio evita tener relaciones más allá del sexo. Mental y emocionalmente no está preparada para volver a tener una relación estrecha con otra persona, aunque veremos como aparecen hombres y mujeres que interfieren en su camino…


La necesidad de sentirse necesitada

A medida que conocemos a Sam nos vamos dando cuenta que hay algo –o varias cosas– que están mal en su interior. Vemos la presión que se pone ella misma y que le ponen los miembros de su familia, y como va creciendo ese sentimiento tóxico de sentirse necesitada para todo el mundo. Antepone a cualquiera por encima de ella, y va generando unas inseguridades y sentimentos que le cuesta procesar, y que al final de la cuarta temporada la derrumban cuando se da cuenta que sus hijas ya son autosuficientes.


El drama

A lo largo de la serie hay drama. Pero lo más interesante es que la narrativa no se regocija en ello. Es más, en muchas ocaciones no vivimos el drama en sí, si no las consecuencia de éste. Me parece una forma distinta de vivir las experiencias, ya que estamos muy acostumbradas a ver y sentir el drama y después ¡puf! desaparece de la historia como si jamás hubiese estado o reaparece en forma de rencor. Nunca se tratan las consecuencias de los malos momentos, y personalmente las encuentro mucho peores y más difíciles de sobrellevar. Aun así no todo es perfecto, y a mi estos momentos me dan a veces la sensación de que hay cosas a medias.

Además, introduce los elementos dramáticos con sigilo y sin darle una importancia extrema, como por ejemplo, la mano de Sam. Veremos que tiene la mano siempre con muñequeras pero no se nos hablará de ello hasta la cuarta temporada! Su “enfermedad” es una característica más del personaje… hasta que se nos invita a saber más.

El arte

El arte está por todos los rincones de la casa de Sam y es un detalle que familiariza mucho al espectador con esa casa, y lo hace sentir cómodo y agradable. Además es una casa llena de color que transmite vida y energía… y un poco de caos tal y como es la vida de una madre soltera con tres hijas.


En definitiva, si necesitáis un chute de realidad y cotidianidad para relajar vuestras mentes de lo que os esté estresando ahora mismo, esta serie os va a encantar y os vais a enamorar de todas las protagonistas.


Espero leer pronto vuestras opiniones de la serie! Podéis escribir tanto en los comentarios de este mismo post, como en el foro! Si queréis que comente alguna serie en concreto hacedmelo saber! Muy pronto vendrán más reviews!




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